sábado, 26 de octubre de 2013

Una Cafetería entre Cartago y "el Cerro"

     Es domingo al medio día, sopla un aire frío, cúmulos de nubes se amontonan sobre el azul cielo cubriendo el astro rey.

     Atrás ha quedado la caliente ciudad de San José y nos recibe Cartago, sólo el hecho de haber cruzado el Alto de Ochomogo, permite percibir el cambio entre un lugar y otro.

     ¿Un café al mediodía? Extraño, ¿verdad? pero en Cartago es un mandamiento, la gente es cafetera ciento por ciento y en el recorrido dominical encontramos un lugar que su nombre hace homenaje a esta costumbre: La Cafetería.

     Se ubica en el kilómetro 26 de la Interamericana Sur, exactamente frente a la Basílica de San Isidro de Tejar del Guarco, punto que es el inicio del ascenso hacia el macizo Buenavista conocido popularmente como Cerro de la Muerte.



      El local internamente es pequeño, pero muy acogedor, tiene una bonita vista frontal hacia los cerros del suroeste, parqueo en explanada cómodo y amplísimo (es usual ver furgones aparcados en este tipo de lugares) varias mesas de pino reciben a los comensales, dos pantallas programan el partido del momento y sobre las repisas se puede observar decoraciones de gallos, sí, esos emplumados conquistadores de gallinas y del alba con su kikiriki.

     Dos enormes y coloridas chileras  en grandes frascos de vidrio, adornan otra repisa.

     La Cafetería ofrece un menú sumamente variado, ofrece desde entradas, hasta platos fuertes como casados, chifrijos y comidas rápidas como hamburguesas y nachos, además de una gama de bebidas naturales, gaseosas, té y café.

     La atención en el lugar es sumamente cordial, amable sin embargo....hay que esperar un ratito...de 15 a 30 minutos.


     
     Las bebidas naturales (¢1000) ofrecidas al momento eran de guanábana y frutas,  visualmente atractivas, pero  de poca consistencia y un sabor muy ralo, demasiado diluída en agua. recomiendo pedirlas en leche.

     



     Si desea comida rápida, es el plato de nachos mixtos, es una orden grande (de verdad, es grande) de tortillitas, con frijoles molidos, con chimichurri o pico de gallo, carne de res mechada, pollo desmenuzado, queso y natilla. Bien valen los ¢2200 que cuesta esta especialidad.




     No podía faltar un platillo típico muy popular, el chifrijo  (¢2200 también). Elaborado con arroz fresco de grano entero, frijoles grandes similar a los cubaces, chimichurri, chicarrón de cerdo y coronado (para los que les gusta) con medio aguacate encima.  Este chifrijo viene servido en un plato hondo cuadrado y al igual que los nachos, la ración es muy buena, grande. Sólo una pequeña observación, solicite que la carne del chifrijo sea lo mas fresca posible, pues en el caso del día de la visita los cuadritos parecían haber sido freídos de nuevo, eran demasiado duros para masticar y tragar.

     En términos generales La Cafetería es un lugar acogedor, de comida con un sabor aceptable sin ser extraordinaria, pero con un servicio a la mesa lento pero vale la pena esperar.

     Es un lugar recomendado en nuestros viajes al sur.




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¡Siempre lo mejor! Hasta la próxima.